mycrosurcos

Canción de celos, dolor, soledad y baile.

“Cada vez que me sacas por ahí siempre acabas coqueteando con alguien distinto…”

¡Guau!, demoledor reproche de la chica a su amado para empezar lo que en apariencia es un inofensivo tema pizpireto e inflamable destinado a las pistas de baile.

De alegría contagiosa, la intro de “In my lonely room“, con una evocadora atmósfera de guitarra y vibráfono al estilo Brian Wilson, se ve abruptamente interrumpida por la salvaje y reconocible fórmula magistral de la Motown (percusión por la espalda y vientos huracanados). Es el turno entonces de Martha Reeves (sustituta desde 1962 de Gloria Williams, la primera vocalista de la banda) que suelta esa primera frase (“Every single time you take me out with you, you always flirt around with someone new“) como un lamento, entre palmas, Uh, uh, uh, uh’s y confirmaciones corales de las Vandellas (en este caso, Rosalind Ashford-Helmes, la única de las fundadoras de la formación original que permanecerá en la banda, y Betty Kelly, sustituta de una Annette Beard, también de la formación original de 1960, embarazada), justificando las razones de su desesperación: “Pero nunca critico que me hagas llorar porque tengo tanto miedo a perderte…”

Rosalind Ashford, Betty Kelly y Martha Reeves

Rosalind Ashford, Betty Kelly y Martha Reeves

Hurgando, sin más prolegómenos, en las consecuencias de todo ese dolor callado, Martha ataca el maravilloso estribillo acompañada de sus fieles escuderas, asumiendo que en la soledad de su habitación no tiene por qué aparentar que no le afecta. La súper mujer cuelga su disfraz y se derrumba ante el asedio de las lágrimas. Un torrente de decepción, imaginamos, que es fácilmente aplicable a esa adolescencia eterna del corazón enamorado.

Vulnerable ante las miradas ajenas y las habladurías de los demás (que aumentan el drama y dan la sensación de que los celos de la chica no parecen infundados) Martha, que la encarna, se traga su orgullo encontrando en el consuelo de su almohada la anestesia necesaria para aplacar todo ese dolor.

Este fogonazo de dura realidad y desengaño soul, escrito por los infalibles Brian Holland, Lamont Dozier y Edward Holland Jr. en 1964, alcanzaría “sólo” el númeroSingle de "In My Lonely Room" de 1964de las listas de R&B y el 44 de las de pop (la desgarrada cara B era el oportuno “A tear for a girl“, escrito en solitario por Edward Holland Jr). Precedido por el tremendo éxito de las canciones “Come and get these memories“, “(Love is like a) Heatwave” y “Quicksand“, “In my lonely room” supone una pequeña decepcción comercial, achacable, por una parte, a la acumulación de singles en las listas por parte de las Vandellas (tres en cuatro meses), lo cual no favorecía su asimilación ante unas claves de producción muy similares; y por otra, suponemos nosotros, a la tristura de una letra que parecía estar escrita para otra canción.

Muy al contrario, esa esquizofrenia compositiva, en coherencia con el carácter más agridulce de las canciones de Martha & The Vandellas, si las comparamos con la inocencia angelical de las de sus rivales directas The Marvelettes y, sobre todo, The Supremes, es la que mantiene viva la llama para que entendamos la rabia desatada de este terrible amor fou, del que nadie puede estar a salvo, cuyo final (abierto) es tan probable como escuchar el lento fundido del coro de chicas ( “…In my lonely, lonely, lonely, lonely room, I push my pride aside and lay right down and cry, in my lonely room, in my lonely room, let myself go…“) y pensar que con el dolor y en soledad también uno se puede dar un buen baile.

In my lonely room

Every single time
you take me out with you,
you always flirt around
with someone new.

But I never criticize
the tearful things you do
cause I’m so afraid
of losing you.

But in my lonely room
tears I don’t have to hide
cause I just lock my door
and let myself go and
lay right down and cry.

Every place we go
people are whispering
about your flirting ways
and it hurts me so to hear.

But in the public’s eye
I just push behind
all my hurt inside
and pretend I don’t mind.

But in my lonely room
tears I don’t have to hide.
In my lonely, lonely,
lonely, lonely room.

I push my pride aside
and lay right down and cry.
In my lonely room,
In my lonely room.
Let myself go… 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: