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JAMES BLAKE “Overgrown”: Las dimensiones extraordinarias de Blake.

James-Blake-Overgrown-iTunes-Deluxe-Edition-2013

Calificación: * * * *

Sello: Republic

Año: 2013

El primer disco de James Blake estaba bastante bien. Avalado por las buenas críticas que auguraban el nacimiento de una estrella, el chico ennegrecía, o por lo menos ese era el reclamo, la música de club inglesa (especialmente el dubstep). Luego, una vez escuchado el disco, tampoco era para tanto. Lo que más nos llamaba la atención, lo que más nos gustaba, era la dulzura con la que Blake, gracias a una voz prodigiosa y espacial, manejaba la inherente frialdad de los ambientes electrónicos. Dos años después de aquel debut, James Blake opta en “Overgrown” por ir un poco más allá, fabricando un álbum estupendo en el que parece haber encontrado su equilibrio: el sonido definitorio de una personalidad muy atractiva.

El soul del futuro se hace presente abriendo nuevas vías para acercar la oscuridad de las máquinas al pop sofisticado, incluso mainstream, del presente. Una actitud valiente que predispone al oyente a cerrar los ojos y sentir muy cerquita la belleza. Virtuoso de las texturas, James Blake se convierte, a pesar de su timidez, en un seductor que se lo hace todo solo en su casa con la sabia decisión de acentuar ese carácter. La producción, exquisita de matices, no insiste en plomizos y repetitivos ambientes saturando de beats el drama. Las historias se suceden con una narrativa musical milimétrica que, de tan delicada, acaba por resultar más vertiginosa que hostil o complicada. En el fondo, o eso creemos percibir de la filosofía inquieta(nte) y liberal de Blake en su faceta como DJ, para hacer un disco lo más importante son las canciones pero sin dejar de lado el buen criterio para ordenarlas.

Aparentemente contenido y desapasionado, “Overgrown” despliega nuevas capas en cada tema alcanzando dimensiones extraordinarias cuando James Blake planea orgánico por la hermosísima balada sacra “Dlm“. O cuando directamente nos vuelve locos entre las atmósferas y la Enosificación de la soberana “Digital Lion“.

Sin pudor, transita con elegancia, de la mano de RZA de Wu-Tang Clan, por los resbaladizos territorios del Hip-Hop en “Take a fall for me“, mientras se lo pasa como un adolescente enganchado a los videojuegos en “Life round here“.

Que si queremos ponernos bailongos, “Voyeur” es un trallazo y “Our love comes back” el epílogo espiritual y romántico que toda alma sensible debería probar alguna vez antes de convertirse en hielo.

* Regular, * * No está mal, * * * Bueno, * * * * Buenísimo, * * * * * Discazo

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Esta entrada fue publicada en abril 20, 2013 por en DISCOS: La opinión de mycrosurcos y etiquetada con , , , , , , , , , , , .
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