mycrosurcos

JIM JAMES “Regions of light and sound of god”: Canciones que son preguntas difíciles de responder.

Jim James "Regions of light and sound of god"

Calificación: * * * *

Sello: ATO Records

Año: 2013

Cuanto más me alejo de la religión, más cerca me siento de Dios. A veces coincide que ese Dios se parece al que describen los Libros Sagrados y otras veces, por ejemplo, lleva gafotas de nerd y sombrero. Lo mejor del Dios este que os hablo es que, además de elástico, es muy artista: Casi siempre se revela a través de canciones, libros o películas.

De unos años a esta parte ando tirando por la borda mi supuesto agnosticismo en aras de una mayor coherencia interna. Con ello no quiero decir que me esté volviendo reversible, lo que sucede es que me implico tanto en las cosas que me gustan (o me interesan) que al final hasta me vuelvo comprensivo. Digamos que si Iris DeMent para cuestionarse ciertos postulados, sin abandonar del todo la fe, se ve en la necesidad de hacer un disco tan maravilloso como “Sing the Delta” o si, después de una larguísima mala racha (sordera industrial incluida), Bill Fay sigue empeñado en agarrarse todavía a la belleza que (su) Dios, en teoría, ha creado, publicando ese acto de amor a la vida y a la música que es “Life is people“, pues benditas sean sus debilidades, tan parecidas a las nuestras; y las bondades de sus creencias, tan dispares también a las nuestras.

Jim James, líder de la banda My Morning Jacket, es un tipo que fabrica canciones con preguntas difíciles de responder para, al menos, verbalizar el sufrimiento y la duda, dejar margen a la introspección (poniéndose de espaldas, como en la portada del disco y en el vídeo de su primer single, “Know til now“) y liarse/liarnos, aún más, entre los conceptos religión y Dios, esperanza y futuro.

El proyecto de “Regions of light and sound of god” nace en 2008 después de una lectura alucinada de la novela gráfica “God’s man“, del artista e ilustrador norteamericano Lynd Ward. James se propone plasmar con canciones el espíritu mefistofélico de los 139 grabados en madera de la obra de Ward publicada en 1929. Sin llegar a lo meramente conceptual, James se embriaga con las referencias de “God’s man” y decide, una vez abocetados los temas, encerrarse en su estudio de Louisville para rastrear con las posibilidades del delirio, tocando, cantando y produciendo él solo el álbum.

La conclusión del homenaje de James se convierte en una válvula de escape para que su sonido de raíces country rock se relaje y siga (consciente o no) la pista del pop más experimental con algún que otro acento británico. Llamadme exagerado, pero he creído escuchar cierto poso del Paddy McAloon (Prefab Sprout) de “I trawl the megahertz” y “Let’s change the world with music“, en las inflexiones de voz y en la bellísima electrónica de “Know til now” y en la producción, sobre todo, de “Dear one“.

Magnífico, pero sin hacer aspavientos, James deja muy claro cuáles son sus bazas desde el primer tema, “State of the art (A.E.I.O.U.)“, una obertura espacial de elegante crescendo que sabe cómo pillarte con la guardia baja.

La virtuosa y dulce melodía de “New life” se sacude la balada de su prólogo recurriendo a una percusión de ritual y a cierta épica de crooner rockero de los 50 (atentos a las cuerdas vocales rotas estilo John Lennon). Ebrio del de Liverpool, James arranca “Of the mother again” como si del “Beautiful Boy (Darling boy)” de Lennon se tratara, despojándose del folk, desinhibiéndose, acercándose peligrosamente a la música negra en esa gozada que es “Actress“, culminando su atracón de estilo con la suave redención moruna de “All is forgiven“.

Frágil a pesar del todo, “Exploding“, entre la luna y la cosecha, nos recuerda el pasado crepuscular de James en la súper banda Monsters of Folk, mientras que “God’s love to deliver“, sin estribillo y llena de fantasmas, concluye el relato que sirvió de inspiración: El esfuerzo y la trayectoria del artista, con su espíritu fragmentado, se ve sometido a las tentaciones del éxito a toda costa, incapaz de ver el muy mundano que la prueba del amor definitivo es simplemente eso, UNA PRUEBA.

(No te cortes y clickea la portada)

* Regular, * * No está mal, * * * Bueno, * * * * Buenísimo, * * * * * Discazo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: